QUERER VOLVER, VOLVER A QUERER
Oliete, España. 2019
Las ciudades crecen cada día, cada hora. Infinitas colmenas impersonales, dotadas de todo lo que uno puede (o cree) necesitar.
Las ciudades son El Dorado del siglo XX, la única alternativa de vida que propone una sociedad que se alimenta de ese crecimiento imparable y voraz.

Mientras tanto, el medio rural va cayendo en el olvido. De los mas de 8.000 pueblos que vertebran el territorio español, seis de cada diez se encuentran en riesgo de extinción.
“El pueblo” ha quedado relegado a un recuerdo de la infancia, a los veranos en casa de los abuelos o a meros letreros con nombres inverosímiles salpicando las carreteras que unen las grandes ciudades.

Pero existe un soplo de esperanza en este choque de trenes.
Ante el exceso de todo lo demás, el pueblo vuelve a ser una opción para despojarse de todo. Para volver a conectarse con la raíz, con la tierra.

Volver para re encontrarse con la identidad.
OLIETE
Oliete es uno de los tantos pueblos de España afectados por el éxodo rural.
Pasó de tener cerca de 3.000 habitantes antes de la Guerra Civil a unos 300 a día de hoy.
Ese abandono ha dejado calles vacías, casas en ruinas y campos de cultivo totalmente desatendidos.

Desde la ONG Apadrina un Olivo, se trata de revertir esta situación. Su propuesta consiste en recuperar olivos centenarios mediante el apadrinamiento. Ya hay más de 4.000 olivos recuperados, aunque el camino es largo: el censo es de más de 100.000.
LA PROPUESTA
Este juego de palabras generan una piel abstracta para la Almazara.

Unos ritmos casi musicales, en los que a veces es la palabra «QUERER» la que cobra más protagonismo, otras es la palabra «VOLVER». Pero siempre de la mano, ya que ambas lecturas tienen sentido aquí; Querer volver a nuestra tierra, al lugar donde nace nuestra identidad.

Volver a querer esa Tierra, de la que renegamos al ser engullidos por la sociedad de consumo y las grandes ciudades.

INFORMACIÓN Y CRÉDITOS
  • Almazara de aceite de oliva de aproximadamente 900 m2 pintada en el mes de Julio de 2019 en Oliete, Teruel.
  • Pintura plástica sobre pared
  • Proyecto financiado por la ONG Apadrina un Olivo
  • Queremos agradecer a Alberto, José Alfredo, Sira y todo el equipo de Apadrina un olivo, por su iniciativa con esta lucha tan necesaria y por su hospitalidad
  • Equipo de ejecución: Irene García, Blanca Sánchez-Molero
  • Apoyo desde Madrid: Clara González.
  • Fotografías por Boa Mistura.